La edición digital en la era móvil: India (2/3)

30/01/2018 / Octavio Kulesz

En esta segunda entrega, estudiamos el auge de la venta online de libros impresos y digitales; el rol desempeñado por agregadores y e-librerías; la migración de las editoriales tradicionales; el surgimiento de editoriales digitales; el avance de los audiobooks y los libros infantiles multimedia.

Venta online de libros impresos y digitales: Amazon ocupa los espacios vacíos

Si históricamente India ha tenido considerables dificultades respecto de la infraestructura analógica –lo que ha resultado en un mercado fragmentado–, el comercio en línea podría permitir una mayor integración a nivel nacional, por ejemplo en el sector del libro impreso. Samir Kumar –alto ejecutivo de Amazon India hasta 2016–, manifiesta:

“Los libros regionales siempre han enfrentado serios desafíos a la hora de llegar a los consumidores, debido a la alta fragmentación de la industria editorial y a su incapacidad de abastecer a todos los puntos de venta –inclusive en los estados en donde los textos habían sido publicados. El comercio electrónico ha desempeñado un rol clave a la hora de resolver este problema, pues ha acercado los libros a los lectores sin importar su lengua materna”.

En el terreno de los e-books, las principales empresas locales de comercio electrónico no parecen haber encontrado un nicho demasiado rentable, de modo que han cedido el mercado a los jugadores globales. Infibeam, por ejemplo, dejó de comercializar su e-reader Pi en 2012, al tiempo que Flipkart abandonó en 2015 su servicio de libros electrónicos y transfirió las cuentas de sus clientes a Kobo. Quien más ha aprovechado el espacio vacante parece haber sido Amazon. En 2016, las ventas de dispositivos Kindle crecieron en India un 80%. Hay que reconocer que la empresa de Bezos ha comprendido la importancia de adaptar su oferta al público local: es así que su catálogo de e-books ya incluye miles de libros en idiomas regionales –hindi, tamil, marathi, gujarati y malayalam.

Agregadores y e-librerías

Aunque los grandes jugadores indios del comercio electrónico ya no se muestran demasiado interesados por el segmento del e-book, sí continúan activos algunos agregadores y librerías digitales. Uno de los mayores distribuidores de contenidos electrónicos en India es Balani Infotech –parte del conglomerado iGroup, originario de Hong Kong–, que vende e-books, documentos en PDF y otros materiales para bibliotecas.

De las tiendas en línea mencionadas en el informe de 2011, BookGanga es una de las pocas que se ha mantenido en pie. Además de libros en papel, este portal comercializa un catálogo de más de 15.000 e-books, provenientes de casi 5.000 editores de todo el mundo. Otro portal nativo –mucho más pequeño– es Book Hungama, de la ciudad de Pune, que brinda a sus lectores la posibilidad de comprar e-books específicos o adquirir paquetes de 20 copias. Desde sus oficinas de Ahmedabad, el proyecto E-Shabda –“shabda” significa “palabra” en idioma gujarati– forma parte de la firma Cygnet Infotech: se trata de una plataforma que –además de ofrecer servicios de digitalización– vende e-books con DRM provistos por diferentes editores. Para Apurva Ashar –fundador de la iniciativa–, las características del país –en particular la falta de librerías en las zonas menos urbanizadas– pueden contribuir al crecimiento de la lectura y la escritura digitales en lenguas vernáculas:

“A diferencia de los lectores que leen en inglés, que generalmente viven en ciudades y pertenecen a las clases más acomodadas, quienes consultan e-books en lenguas de la India están dispersos en ciudades y pueblos de menor tamaño. En estos lugares no resulta sencillo acceder a librerías, a pesar de que las tasas de alfabetización están creciendo.”

Priorizar las lenguas locales ha sido una de las claves del éxito de la empresa DailyHunt. Esta aplicación móvil –que agrega libros electrónicos y noticias periodísticas– ha alcanzado una base de 100 millones de usuarios y se ha convertido en una de las principales tiendas de e-books de India. Cada mes, los lectores descargan gratuitamente 2 millones de publicaciones y compran otro medio millón cuyos precios oscilan entre los 10 centavos y los 12 dólares. Estos contenidos pueden abonarse por tarjeta de crédito o a través de la factura de teléfono. Virendra Gupta –fundador y director de DailyHunt– se muestra optimista respecto del potencial del e-book en India, frente a las limitaciones del libro impreso:

“India tiene una larga tradición de rica literatura que ha enfrentado obstáculos a la hora de encontrar lectores, debido a los problemas de acceso. La falta de canales de distribución a lo largo del territorio nacional inquieta a la mayoría de los editores. Los e-books permiten a los lectores encontrar un catálogo mucho más vasto y a los editores alcanzar una escala mucho más amplia, gracias a la plataforma.”

 

Página principal de DailyHunt

 

La migración de las editoriales tradicionales

Con más de 16.000 editoriales –la mayoría pequeñas y de base familiar– y unos 80.000 nuevos títulos publicados anualmente, el mercado del libro indio presenta tamaño considerable –es el sexto del mundo en términos de ingresos y el segundo en lengua inglesa. En el sector tradicional, la desmonetización de 2016 representó un duro golpe: luego de la medida, las ventas cayeron abruptamente, debido a las dificultades para pagar en efectivo.

La mayoría de las editoriales internacionales con presencia local –Penguin Random House, HarperCollins, Hachette o Bloomsbury– así como un buen número de editoriales domésticas –tal el caso de Sterling, entre muchas otras– publican versiones electrónicas de sus libros en papel. Algunos sellos como DC Books –basado en Kerala– han ido mucho más lejos. El informe de 2011 presentaba el dispositivo Wink, distribuido por DC Books, como un caso destacado de ecosistema digital –contenidos, software y hardware– nativo. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos, el proyecto no consiguió despegar y la editorial ha conservado solamente su tienda de e-books y una aplicación móvil para Android y Apple.

La editorial Navajivan Trust –creada por Mahatma Gandhi en 1929– tiene en su catálogo más de 800 libros en inglés, gujarati, hindi y otras lenguas. El sello ha digitalizado sus textos y los comercializa de manera electrónica a través de E-Shabda.

En octubre de 2016, Amazon adquirió la editorial Westland, perteneciente al Grupo Tata. Esto muestra que la firma estadounidense espera no solo vender libros de terceras empresas sino también constituirse en un actor relevante en la producción de publicaciones de autores indios, tanto en formato impreso como en digital. Meses antes de la compra de Westland, su CEO Gautam Padmanabhan expresaba:

“Aunque el mercado del e-book se encuentra en un estado embrionario, tiene un gran potencial. Uno de los factores que los editores vemos como fundamental es el alto porcentaje de penetración del smartphone, así como otras innovaciones que hacen que el cambio sea posible”.

Editoriales digitales

El impacto de la era electrónica en la industria del libro no sólo se comprueba por el amplio número de sellos que han digitalizado sus catálogos, sino también por el surgimiento de editoriales que nacen digitales. Un ejemplo es Pustaka: basada en la ciudad de Bangalore, esta firma publica a autores en lenguas vernáculas –kannada, tamil, telugu y malayalam. Los más de 1500 libros de Pustaka pueden comprarse individualmente –a precios que promedian los 3 dólares–, o bien gracias a una suscripción mensual ofrecida por la misma plataforma y por Scribd. Nivetha Padmanaban, co-fundadora del sitio, también considera que las herramientas digitales pueden resultar útiles a la hora de revitalizar los idiomas regionales:

“A menudo nos quejamos de que las jóvenes generaciones no leen libros en su lengua materna. Desafortunadamente, la mayoría de los libros en lenguas nativas no están disponibles en formato electrónico y migran lentamente hacia el inglés. El objetivo de Pustaka es cerrar esta brecha y publicar e-books en idiomas regionales.”

El proyecto Juggernaut –lanzado a fines de 2015– asigna a los teléfonos celulares un papel central. Este start-up ofrece diferentes colecciones de libros electrónicos en inglés, hindi y otros idiomas regionales, que pueden leerse mediante una app móvil, ya sea de modo gratuito o a precios muy bajos –entre 15 centavos y 2 dólares. Una de las particularidades de Juggernaut es que los lectores pueden entablar un diálogo con el autor, por medio de la aplicación. El proyecto cuenta con miles de e-books, escogidos por el comité editorial de Juggernaut o bien subidos por escritores noveles a través de una plataforma de escritura. Algunos de los títulos se han convertido en verdaderos best-sellers –e incluso han sido distribuidos en papel–, como la compilación de cuentos The Legend Of Lakshmi Prasad, de Twinkle Khanna, que ha vendido más de 80.000 copias. Chiki Sarkar, co-fundadora de la empresa, subraya la importancia de combinar la curación editorial con la auto-publicación:

“Creo que la edición será una mezcla de curación –llevada adelante por editoriales– y un mundo digital en el cual los escritores que no han podido entrar en ese espacio o prefieren evitarlo tendrán la posibilidad de encontrar a sus lectores. Ambos escenarios coexistirán en el futuro.”

Juggernaut también ha comenzado a comercializar e-books de otros sellos, por ejemplo, de Tulika –una editorial que ya el informe de 2011 se destacaba por sus exploraciones digitales.

Aplicación de lectura móvil de Juggernaut

 

Audiobooks y libros infantiles multimedia

Son varias las editoriales indias que han incursionado en el terreno de los audiolibros. El sello Karadi Tales –basado en Chennai– lleva años publicando este tipo de materiales, tanto para el público infantil como para adultos. Las versiones en audio han sido grabadas por locutores y músicos profesionales y se comercializan directamente desde la página de la editorial. El potencial de los audiolibros en India es reconocido por Amish Tripathi, creador de la trilogía Shiva –publicada por Westland–, entre otros éxitos de venta:

“Irónicamente, la edición de contenido en lenguas regionales no ha tenido tanto éxito hasta hoy [a la hora de captar al público no lector]. Pero los audiolibros pueden ayudar a generar un mercado en ese segmento.”

En 2012, se inauguró el servicio Reado, enfocado a la distribución de este tipo de publicaciones. La firma llegó a ocupar un lugar reconocido en la industria local, pero en 2016 cerró repentinamente.

También merecen una mención especial los portales que comercializan libros infantiles en formato multimedia. La empresa social BookBox –originaria de Pondicherry, al sur del país– ha desarrollado la colección AniBooks, compuesta por publicaciones en video que contienen imágenes, texto y sonido, con una voz en off que lee. Las publicaciones pueden descargarse a un precio que oscila entre los 2 y 3 dólares, aunque también pueden visualizarse gratuitamente en YouTube: más de 47 millones de personas las han consultado por ese medio.

En el próximo artículo: el boom de la auto-edición; las plataformas de escritura y lectura móvil; el mercado de los contenidos digitales educativos; los proyectos digitales sin fines de lucro; los desafíos y las oportunidades de la edición electrónica en India.

Octavio Kulesz

El autor

Octavio Kulesz is an Argentinian digital publisher and philosopher. In 2007 he founded Teseo, one of the first e-book publishing houses in Latin America. He is the author of the report “Digital Publishing in Developing Countries” (commissioned in 2011 by the Prince Claus Fund and the International Alliance of Independent Publishers), and a Unesco expert on the 2005 Convention.

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