Nuevos modelos de distribución: el caso de Paperight (Sudáfrica)

16/03/2012 / Octavio Kulesz

Un nuevo servicio ofrecido en Sudáfrica se propone cambiar la manera en que los libros se distribuyen en los países en desarrollo. Paperight es un sistema que apunta a “convertir cualquier tienda con una impresora común en una imprenta bajo demanda”. Cualquier local puede registrarse en paperight.com para obtener contenidos editoriales listos para imprimir y ser comprados por sus clientes. Paperight ha sido desarrollado en Electric Book Works por el experto Arthur Attwell y cuenta hoy con el apoyo de la Fundación Shuttleworth. A continuación, reproducimos el diálogo que hemos mantenido con Arthur acerca de esta plataforma. 

1) ¿Cómo funciona Paperight?

Las tiendas de copiado son, en los hechos, distribuidores de libros. Hacen frente a una enorme demanda de libros a nivel global, aunque lo hacen informalmente –y a menudo ilegalmente– a través de las fotocopias. Nosotros intentamos traerlos a la industria formal y hacer que su trabajo sea legal y sencillo. Conseguirán más ingresos por impresiones y los editores ganarán más regalías gracias a ello. Nuestro sitio web provee un catálogo muy variado de libros que las tiendas afiliadas pueden licenciar e imprimir para sus clientes, a través de un simple click. Los editores cobran regalías por cada licencia.

2) ¿Hay diferencia entre los precios de una publicación en Paperigh y un libro tradicional?

Dentro del territorio sudafricano, las publicaciones de Paperight se venden generalmente a un precio 20% menor que el precio de tapa del mismo libro en formato tradicional. Pero en otros países los derechos y los costos de edición e impresión pueden variar. Si bien en algunas ocasiones no podemos competir contra el precio de tapa de los libros convencionales, sí podemos ganar en términos de accesibilidad, pues cualquier tienda puede convertirse en un punto de venta de nuestros libros, en cualquier parte del mundo. Así, logramos que disminuya el costo total de comprar un libro: con esto me refiero no sólo al precio de tapa, sino al costo que implica dirigirse a una librería, el riesgo de que el libro esté agotado, la demora de la entrega y la complicación de pedir prestada una tarjeta de crédito.

3) ¿Cuánto ganan los editores, si comparamos con las ventas de libros tradicionales?

Eso depende de los editores, pues son ellos quienes establecen sus propias regalías. Esto lo encaramos de dos formas, según el tipo de mercado. En primer lugar, se trata de un acuerdo de licencia por reimpresión, y este tipo de acuerdos han implicado históricamente unas regalías del 5 a 10%. De modo que nos parece bien que los editores fijen sus regalías en un 5 o 10% del precio de tapa del libro tradicional. En segundo lugar, Paperight también vende en mercados convencionales, y allí el editor necesita ganar lo mismo que en una edición tradicional. En una edición convencional, una vez descontados los costos de impresión, envío, logística y demás, los editores suelen ganar alrededor de 25 o 30% del precio de tapa. De manera que en esos casos, definir regalías en torno al 25 o 30% también nos suena razonable.

4) ¿Qué ocurre si las tiendas imprimen copias adicionales, sin pagar por las licencias?

Sabemos que esto ocurrirá, de la misma forma que los libros convencionales se fotocopian sin control. La cuestión central aquí es cómo limitar el problema y aprender de él. Así, nuestra estrategia es doble. Primero, buscamos asegurarnos de que las tiendas sepan que copiar sin licencia es ilegal. En muchos casos, la raíz del asunto está en la simple ignorancia. Segundo, intentamos crear un mecanismo que permita seguir de cerca las copias producidas. Cada página impresa lleva una marca de agua con los detalles de la licencia y de la transacción, que remiten a una única URL abreviada. Cuando alguien visita esa URL, el sistema permite efectuar un mapeo de los documentos que están siendo leídos y ayuda a detectar posibles casos de sobre-copiado. También trabajamos con los editores para crear páginas web de valor a partir de esas URL, para que los clientes tengan ganas de visitarlas.

Por supuesto, cancelaremos la cuenta de cualquier tienda que esté sospechada de abusos del servicio.

5) Cómo controlan la calidad de las impresiones?

No la controlamos. Esa calidad depende de la tienda y de la exigencia de su cliente. Lo que nos importa es más bien: ¿estamos entregando los contenidos que la persona necesita?

6) ¿Qué tipo de libros hay hoy en Paperight?

Hemos comenzado con unas 1000 publicaciones cuya mayoría proviene del dominio público y de libros con licencia abierta. Hemos sido muy cuidadosos con nuestra selección, a fin de cubrir una necesidad del mercado: libros educativos de alta calidad, libros de salud y también textos de auto-ayuda. En nuestro blog, hemos incluido un detallado informe sobre esta selección. Actualmente, trabajamos con diferentes editores comerciales con el objetivo de más contenidos durante 2012. Semana a semana establecemos contacto con nuevos editores.

7) A todo esto, ¿no era que los eBooks iban a reemplazar la necesidad de imprimir?

Ésa es una idea muy seductora. En los mercados más ricos, seguramente será así. Pero en áreas remotas, en poblaciones que carecen de dispositivos y de conexión a Internet en sus casas, los eBooks no resuelven el problema de la accesibilidad. Y si bien los teléfonos móviles son geniales para cierto tipo de contenido, ¡lo cierto es que uno no puede estudiar ingeniería mecánica o arquitectura a través de la pantalla de un celular! Aún cuando el costo de la informática caiga sostenidamente, siempre habrá personas que necesiten impresiones.

8) ¿Cómo se enteran los clientes de qué libros figuran en Paperight?

Mientras aguardamos a que nuestro catálogo para celulares esté listo –algo que ocurrirá hacia fines de este año–, difundimos nuestros libros a través de las tiendas de comercialización y de algunas instituciones educativas. A todas ellas les ofrecemos un gran póster impreso que detalla los principales 50 títulos. Por ejemplo, anunciamos en escuelas y en universidades que contamos en nuestro catálogo con exámenes nacionales de años anteriores.

9) ¿Cómo hacen los clientes para hallar las tiendas conectadas a Paperight?

Estamos trabajando en un mapa que muy pronto agregaremos a nuestro sitio. En muchísimas calles puede verse el póster y el logo de Paperight, en particular en Ciudad del Cabo, donde estamos promocionando nuestro servicio con mayor intensidad. También recurrimos a consejos de clientes que quieren comprar libros de Paperight desde su tienda favorita local: cuéntennos sobre esa tienda y nosotros la contactaremos para ofrecerle el servicio, en cualquier lugar del mundo.

10) ¿Existen otras compañías que proponen un servicio similar?

No hasta donde sé. Nos encantaría tener un competidor. Eso ayudaría a educar al público acerca del concepto.

11) ¿Cómo se te ocurrió la idea de Paperight?

En Electric Book Works, en 2008, llevamos adelante dos proyectos de investigación acerca de la industria del Print on Demand (POD) y de su posible impacto en África. Concluimos que el POD, tal como los editores estaban utilizándolo, no iba a resolver los problemas más urgentes de la distribución de libros en el continente. Estas imprentas eran empresas grandes, centralizadas y concentradas en las ciudades. Por otra parte, la impresionante Espresso Book Machine implicaba un gasto demasiado elevado para cualquier negocio. Necesitábamos una solución que utilizara la infraestructura existente: impresoras láser comunes, Internet de bajo ancho de banda y mecanismos de distribución de eBooks que los editores de todas maneras estuvieran construyendo. Como consultores de producción de eBooks, estábamos bien posicionados para transformar esta situación en un modelo de negocio.

12) Aprovecho para consultarte sobre algunos temas relacionados con Sudáfrica. En primer lugar, algunos estudios recientes sostienen que velocidad de la banda ancha móvil en Sudáfrica es considerablemente alta, incluso en comparación con la de EEUU. ¿Cómo es eso?

Existen diferentes opiniones sobre ese punto, pero en cualquier caso, esas altas velocidades son consecuencia de la demanda de datos. Al igual que en muchos otros países en desarrollo, en Sudáfrica las líneas de celulares superaron largamente a las líneas de teléfonos fijos. Las operadoras de celulares trabajan muy duro para mantener su porción de mercado, en especial para competir en velocidad con Telkom, el monopolio de líneas de telefonía fija. Con todo, esto sólo se aplica a los sectores urbanos y ricos de Sudáfrica, es decir, a un cuarto de la población.

13) En Sudáfrica hallamos un buen número de iniciativas – como M4LitFundza y Bozza – enfocadas a la difusión de la lectura digital. En general, ¿estos proyectos tienen alguna repercusión en el resto del continente? ¿Qué ocurre con Paperight al respecto?

No que yo sepa –aunque quizás hay mucha gente intentándolo. Los lectores tienden a ser muy localizados, y los entornos de lectura –listas de best-sellers, clubes del libro, campañas de promoción– difícilmente puedan transplantarse de una región a otra. Lo que complica aún más el cuadro es que no hay forma de pagar via web o via celular de un país africano a otro. De modo que los modelos de negocio pan-africanos son muy engorrosos.

Pero eso no significa que sean imposibles. En Paperight estamos absolutamente comprometidos con la construcción de un mercado internacional que pueda funcionar en cualquier parte de África. Por ejemplo, en algunos casos hemos arreglado pagos via Western Union, a pesar de la burocracia y las comisiones, a fin de comerciar con tiendas de otros países africanos.

14) En los últimos años, has viajado por todo el mundo y has estado en contacto con decenas de grandes empresas. De hecho, en tanto experto en temas digitales, podrías estar trabajando en Nueva York, Londres y tantas otras ciudades cuya infraestructura tecnológica es sumamente desarrollada. ¿Por qué te parece que has decidido quedarte en Ciudad del Cabo y apostar tan decididamente por un proyecto basado en low-tech?

Amo trabajar en África porque existe un potencial infinito y muy poca competencia en este campo. Pero me motiva algo más. Considero inadmisible que tantos millones de personas carezcan de acceso a la lectura debido a los elevados costos de los libros. Los editores hemos creado una industria que convierte el conocimiento humano en un producto caro e inaccesible, y esto debe ser modificado.

Octavio Kulesz

El autor

Octavio Kulesz is an Argentinian digital publisher and philosopher. In 2007 he founded Teseo, one of the first e-book publishing houses in Latin America. He is the author of the report “Digital Publishing in Developing Countries” (commissioned in 2011 by the Prince Claus Fund and the International Alliance of Independent Publishers), and a Unesco expert on the 2005 Convention.

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