El ecosistema Aakash. Una revolución tecnológica y educativa que llega desde la India

06/11/2013 / Octavio Kulesz

Como bien se sabe, la India presenta grandes contrastes. El país se ha constituido desde hace varias décadas en un polo tecnológico de primer orden, pero su población padece una honda fractura, tanto digital como educativa. Tal vez haya sido esta particular combinación la que ha convertido a la India en una nación pionera en tecnologías de bajo costo: soluciones que concentran una fuerte inversión en I+D pero que, a pesar de todo, resultan económicamente accesibles para las masas. La tableta Aakash –al igual que los automóviles Tata Nano o los teléfonos Micromax– representa un claro ejemplo de esa tendencia y puede revolucionar el modo en que consumimos hardware, software y contenidos. En este artículo estudiamos el impacto que el Aakash ya está teniendo sobre el paisaje tecnológico, educativo y editorial, no sólo en la India sino también en otros países en desarrollo e incluso en EEUU.

Un camino sinuoso

En julio de 2010, el entonces ministro de Desarrollo de Recursos Humanos Kapil Sibal expuso el proyecto de una tableta low-cost que tenía un doble objetivo: reducir la brecha digital y conectar 25000 centros educativos y 400 universidades de todo el país. El dispositivo costaría 35 dólares y recibiría un subsidio del gobierno equivalente al 50% de su valor.

En cierto modo, la iniciativa constituía la respuesta india a dos tecnologías provenientes del Norte: a) el iPad, presentado por Apple pocos meses antes, a un precio 14 veces superior; b) la laptop de 100 dólares distribuida por OLPC.

La tableta fue lanzada oficialmente en octubre de 2011, bajo el nombre de Aakash (“cielo”, en hindi). Datawind, empresa anglo-canadiense fundada por los hermanos Suneet y Raja Tuli, tuvo a su cargo la producción del dispositivo. El modelo comercial –conocido como UbiSlate7– se vendería a 60 dólares. Desafortunamente, los problemas no tardaron en aparecer, en particular porque Datawind no entregaba los pedidos a tiempo y numerosos usuarios se quejaban del bajo rendimiento del equipo.

En enero de 2012, se anunció la segunda generación del dispositivo, con mejoras en la batería, el procesador y la pantalla. El lanzamiento formal tuvo lugar el 12 de noviembre –día nacional de la educación– y estuvo a cargo nada menos que del presidente Shri Pranab Mukherjee. 

Finalmente: el Aakash IV

Tras este arduo recorrido, el gobierno indio parece haber optado por convertir el Aakash en una marca, que se ofrece en modalidad de licencia a diferentes fabricantes, con la condición de que éstos respeten especificaciones técnicas muy precisas. En términos de hardware, la nueva versión del equipo (“Aakash IV”) debe contar con:

  • memoria RAM de 1Gb;
  • disco de 4Gb;
  • espacio para una tarjeta Micro SD expandible hasta 32Gb;
  • entradas USB;
  • cámara;
  • entrada y salida de audio;
  • pantalla táctil (capacitiva) LCD color, de 7 pulgadas;
  • conectividad WiFi y bluetooth;
  • batería de hasta 3 horas de duración en modo video y de hasta 6 horas en modo lectura

Respecto del software, los proveedores deberán incorporar:

  • un sistema operativo de código abierto (por defecto, Android 4.2.1 / Jelly Bean);
  • un editor de textos en múltiples formatos, que resulte compatible con más de 15 idiomas de la India;
  • programas para la visualización de PDF, EPUB, imágenes y videos;
  • un navegador web;
  • un sistema de correo electrónico.

Apps y contenidos

Puesto que no basta con hardware y software, más de 25 instituciones académicas y compañías privadas han empezado a trabajar en la elaboración de aplicaciones y contenidos. El Instituto de Tecnología de Bombay (IITB) por ejemplo, ha puesto en marcha el centro AakashLabs y lleva adelante decenas de desarrollos en Android y Linux, entre los cuales se destacan:

  • ABT, una herramienta de seguimiento financiero;
  • Pustak, una aplicación de lectura que trae precargados todos los libros del Consejo Nacional de Formación e Investigaciones Educativas (NCERT);
  • Clicker, un programa para realizar exámenes en clase;
  • Bazaar, un repositorio de aplicaciones.

El Instituto Tecnológico de Madras (IITM), por su parte, se ha ofrecido a capacitar a unos 5000 estudiantes de ingeniería en la producción de aplicaciones tanto educativas como comerciales.

El enorme potencial del “ecosistema Aakash” también ha atraído a desarrolladores privados. Datawind se ha asociado con TES India para ofrecer contenidos educativos y con GetJar para sumar miles de aplicaciones. Entre otros proveedores que ofrecen herramientas para el Aakashh figuran MangoLearning, ITZCash y TopChalks.

Un sismo tecnológico, educativo y editorial

El Aakash es muchísimo más que un mero dispositivo barato. Muy por el contrario, según Ashok Jhunjhunwala –profesor del IITM–, “aquí no se trata de una iniciativa aislada, sino que estamos frente a un proyecto de una década que permitirá ofrecer contenidos educativos a través de una tableta low-cost”. Y ciertamente, su impacto ya es bien visible.

En primer lugar, el Aakash ha redefinido el paradigma tecnológico-educativo de la India y –directa o indirectamente– ha acelerado el auge de edu-tablets y proyectos de e-learning. Nos referimos por ejemplo al dispositivo HCL, que lleva contenidos preinstalados; a la tableta MX touch, ofrecida por TutorVista y la editorial Pearson; a Edutor, una herramienta de “clase aumentada”; y al servicio XtraClass iProf Learning Solutions.

Asimismo, el fenómeno Aakash comienza a expandirse hacia otros países en desarrollo, como se ha visto en Turkmenistán. Así, el modelo low-cost puede convertirse en una macro-tendencia de los países del Sur.

En tercer lugar, la iniciativa india tiene el potencial de modificar incluso el escenario tecnológico del Norte. Efectivamente, el Aakash puede derivar en una disminución de los precios de las tabletas en Estados Unidos. Aneesh Paul Chopra, ex asesor del presidente Obama, advierte: “En EEUU, un tercio de las familias carece de conectividad. Las alternativas son entonces: abandonar las tareas online o subsidiar el costo de los dispositivos. La primera opción demoraría el aprendizaje y la segunda resultaría demasiado cara (…). El Aakash ofrece un precio mágico, sin necesidad de mayores subsidios”.

Respecto del mundo editorial, el Aakash representa quizás un hito sin retorno. Anuj Agarwal, director del sello Suryastra, observa: “Un dispositivo low-cost como el Aakash podría ayudarnos a sortear los obstáculos de la distribución y a alcanzar comunidades más vastas. Claramente, representa una oportunidad para los editores y los educadores indios”.

Dentro de este contexto, para el sector del libro será entonces urgente:

  • establecer vínculos con las diferentes entidades públicas y privadas que se encuentran trabajando en el Aakash;
  • conocer más sobre las iniciativas de reducción de la brecha digital y educativa;
  • digitalizar sus catálogos;
  • discutir con el sector público sobre la posibilidad de vender e-books, apps y licencias de contenidos digitales.
Octavio Kulesz

El autor

Octavio Kulesz es un editor digital y filósofo argentino. En 2007, fundó Teseo, una de las primeras editoriales electrónicas de América Latina. Es además el autor del informe “La edición digital en los países en desarrollo” (auspiciado en 2011 por la Fundación Prince Claus y la Alianza Internacional de Editores Independientes), así como experto de Unesco en la Convención 2005.

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